¡Cuidado con el aspirador!

 
 
¡Su aire está pasando a través de suciedad!

 

El polvo fino pasa a través del filtro pero las partículas grandes lo taponan.

Los aspiradores extraen el aire. Este aire se supone que arrastra el polvo del suelo con él. Cuanto más cantidad y más rápido el aire sea chupado, el rendimiento será mayor. Se supone que el polvo es capturado en el filtro. Pero, ¿qué pasa con el aire? Aquí es donde está exactamente el problema:
¡El aire tiene que conseguir pasar los filtros! Cuanto más denso es el filtro, más bajo es el rendimiento.
Cuanto más grandes son los agujeros del filtro, más polvo y alérgenos son arrojados al aire.

 

No importa qué tamaño de agujero se piense que es el adecuado porque el polvo se divide en dos categorías:

1. Más pequeño que los agujeros del filtro - este polvo volverá de nuevo al aire. Mi consejo: No aspirar este polvo.

2. Más grande que los agujeros del filtro - este polvo atascará el filtro. Mi consejo: No aspirar este polvo.

La pregunta que se plantea: ¿Qué polvo puedo aspirar?

 

Por cierto: La suciedad aspirada va al filtro donde se convierte en un excelente campo de cultivo para bacterias, gérmenes y gases fétidos. Si huele el típico olor de aspiradora, entonces ya ha respirado una parte de esto.

 

Por favor solicite hoy nuestro folleto detallado.